INFORME PISA 2006

¡Ya está aquí el esperado y comentado Informe Pisa 2006, (tarda un poco en descargar y un poco más en asimilar los resultados)

El Informe Pisa es un programa internacional para la evaluación del alumnado en Conocimientos y habilidades en Ciencias, Matemáticas y Lectura.

¡¡¡No me lo he leído, aún….!!!

En la prensa de hoy se recogen distintos artículos sobre el mismo:

Los escolares españoles suspenden el informe PISA

Andalucia, la peor comunidad en educación según el informe PISA

Avisos para no quedar en evidencia comentando PISA

El sistema educativo español hace aguas. 100 preguntas sobre el suspenso educativo

PISA trae cola 

2 pensamientos en “INFORME PISA 2006

  1. Para la enseñanza Publica en España se emplean muchos millones de EUROS,( no es gratuita) y que resultados, genera infinidad de puestos de trabajo, viven distintos sectores de ella, ¡¡¡por cierto muy bien!!!.

    Por ello me pregunto¿Cuál es el elemento primordial en la educación? ¿ Cuál es ese elemento sin el cual jamás se dará el proceso educativo?

    Creo que todos habremos coincidido: son nuestros hijos y alumnos. Sin ellos, no hay proceso educativo, sin ellos no hay educación. Sin ellos, no existirían plazas en propiedad, honorarios, ni estatus social. Es más, como padres y profesionales educadores, existimos en la medida en que existimos para ellos
    Los culpables y los que están pagando el pato,ahora y en el futuro, serán los niños. Un detalle: No existe el «fracaso escolar del niño». El niño no tiene fracaso escolar. El niño sufre a consecuencia del «fracaso escolar», pero ni lo crea ni lo difunde, ni lo provoca. El niño se limita a sufrir las consecuencias del fracaso escolar… que no es sino el fracaso de alguna acción educativa.

    El niño tendrá, muy posiblemente, una dificultad para algún tema escolar. Por ejemplo: le costará fijar la atención, o le resultará especialmente difícil el aprendizaje de las matemáticas, lengua, idiomas etc.

    Si en su escuela o en su casa, se dan cuenta a tiempo de que el niño tiene dificultades, podrán estudiar esas dificultades y poner en marcha las acciones necesarias para superarlas: una mayor atención sobre el niño, unas clases especiales, una adaptación de los objetivos educativos, etc.

    Si nadie repara en las dificultades del niño, o si no se les da la necesaria importancia, el niño tendrá trastornos en sus aprendizajes, que, en el peor de los casos, se irán acumulando a cada curso que el niño haga. Muchas veces se habla de «fracaso escolar acumulativo».

    Pero no es correcto hablar de «niños con fracaso escolar». Lo único real es que hay niños con dificultades, las cuales pueden ser muy variadas. El fracaso escolar se produce cuando algo falla en algún punto del sistema educativo, y el niño con dificultades no es ayudado para superarlas. En según qué casos, la ayuda pasará por rehacer los objetivos educativos señalados para el niño.

    La culpa no es del niño. El niño es el eslabón más débil de la cadena. Primero porque es niño. Segundo porque ya hemos quedado en que es un niño que tiene dificultades. Tercero porque el niño no es un técnico ni en pedagogía, ni en psicología, ni es profesor, ni ninguno de los profesionales que, se supone, son quienes trabajan para enseñarle y conducir sus aprendizajes.

    El fracaso es de alguna acción educativa que no ha orientado correctamente las dificultades del niño, ni las ha tratado con el necesario acierto.

    No culpo a los docentes ni a todo el sistema educativo. El fracaso escolar exige

    a) niños con dificultades y

    b) acciones educativas poco acertadas.

    La incompetencia o el bajo acierto pueden estar en cualquier punto del sistema educativo. Desde quienes planifican la política educativa, hasta quienes se ocupan de vigilar a los niños en el patio, pasando por ministros de educación, directores generales, inspectores escolares, directores de colegio, profesores de educación especial, psicólogos, psicopedagogos, psiquiatras infantiles, equipos multiprofesionales, padres, y conserjes de los colegios. En nuestro país, se conocen muy pocas, por no decir ninguna dimisión, ante el tremendo fracaso escolar

    Los docentes son la segunda pieza más débil del sistema. Están colocados en la línea de fuego y, a veces, ni se les prepara ni se les ayuda a la hora de programar los aprendizajes de sus alumnos. Es lógico que, en ocasiones, se mantengan a la defensiva cuando se sienten atacados. Vaya mi mayor respeto para aquellos profesionales sensatos y competentes que actúan de forma oportuna, y que solventan con acierto los problemas de sus alumnos. Siéntanse aludidos solamente los incompetentes, las alta esferas del ministerio y los miembros de las conserjerías de las distintas comunidades autónomas.

    Lo que resulta pecado mortal es cargar el mochuelo a los niños. Los niños con dificultades son la primera pieza más débil del sistema. En su infancia tienen que padecer por sus dificultades, en tanto que, cuando sean adultos, tendrán que apechugar con las consecuencias de sus malos aprendizajes.

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