De vuelta por aquí: parar a la fuerza, sanar y volver a elegir el aula.

«A veces la vida no te pide que bajes el ritmo: te obliga a detenerte en seco para que aprendas a mirar hacia lo que de verdad importa.»
Hace algo más de dos años que este rincón digital quedó en silencio. Quienes me leíais con frecuencia sabéis que mariabarcelo.es siempre fue un reflejo fiel de mi hiperactividad profesional: formaciones que impartía para el profesorado, ponencias, recursos, proyectos y un sinfín de actividades que llenaban mis tardes y fines de semana. Mi profesión siempre había ido a máxima velocidad.
Hasta que el cuerpo dijo basta.
2023: La primera parada obligatoria y el cambio de prioridades
En 2023 la salud me impuso un alto en el camino. Fue un punto de inflexión profundo que me obligó a poner el freno y replantearme muchas cosas. Comprendí que no se puede llegar a todo sin pagar un peaje personal demasiado alto.
Tomé entonces decisiones necesarias y firmes: decidí apartarme de la formación docente y de muchas de esas tareas «extraescolares» que me desbordaban fuera del horario lectivo. Decidí que mi energía dentro de la jornada escolar debía estar al 100 % volcada en lo verdaderamente esencial: mi alumnado y mi aula. Y que las horas fuera del colegio tenían que ser, por fin, para mí, para cuidarme y para vivir.
2024: El quirófano y siete meses de silencio
El camino hacia la recuperación, sin embargo, no fue en línea recta. En 2024 tuve que pasar de nuevo por el quirófano. Esta segunda intervención supuso una baja laboral prolongada, de noviembre a junio; siete meses completamente apartada de las aulas, de mis compañeros y de mi rutina.
Fueron meses dedicados en exclusiva a recuperarme, a cultivar la paciencia, a aprender a soltar el control y a convivir con los tiempos lentos de la sanación. Estar tanto tiempo lejos de la tiza y la pizarra te hace mirar la docencia —y la vida— con unos ojos completamente distintos: con mucha más serenidad, menos prisa y una claridad absoluta sobre el valor de la salud.
Curso 2025/2026: El reencuentro y la magia de «MI QUINTO»
Tras ese largo desierto, llegó el curso 2025/2026 y con él mi vuelta real a la vida escolar. Y qué vuelta.
Me esperaba un grupo que no tardó en convertirse en «MI QUINTO». Conecté con ellos desde el primer minuto. Volví con el corazón lleno de ganas, con toda mi energía renovada y con la ilusión de quien redescubre por qué eligió esta profesión. Fue un curso intenso, bonito, de reconstrucción mutua, donde nos dejamos la piel en cada proyecto y en cada día compartido.
Mi deseo más profundo, y el sentido natural de nuestro camino pedagógico, era continuar con ellos este curso en 6.º para acompañarlos, cuidarlos y «llevarlos» juntos de la mano hasta las puertas de la ESO…
Pero esa historia, con sus luces y sus curvas inesperadas en el camino, merece su propio espacio. Será otro capítulo que os iré desgranando poco a poco por aquí.
¿Por qué reactivar este blog ahora?
Vuelvo a escribir con ilusión y con ganas de compartir, pero desde un lugar muy diferente:
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- Sin prisas ni escaparates: Este espacio ya no busca abarcarlo todo, sino ser un cuaderno de bitácora honesto y sereno.
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- Desde el corazón del aula: Compartir reflexiones reales de la escuela pública, recursos pedagógicos, herramientas útiles que nos faciliten el camino y miradas sinceras sobre la tutoría y el día a día docente.
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- Docencia con humanidad: Recordar que antes que maestras, directoras o formadoras, somos personas.
A quienes habéis seguido ahí durante este largo paréntesis preguntando y esperando, gracias de corazón. A quienes llegáis por primera vez, bienvenidos a mi casa.
Volvemos a leernos.
María Barceló
Un comentario
Mar M
María
Es un placer volverte a leer y estas reflexiones son oro puro.
Más que ser mejores maestras, que ya lo eres, ser mejor persona para ti misma te hace ser mejor ejemplo para todos.
Un abrazo y me alegro mucho de este nuevo rumbo.